El camino atropellado de la vacuna contra el Covid19 en Guatemala

El camino atropellado de la vacuna contra el Covid19 en Guatemala

Por Pavel Gerardo Vega

A pesar de que el mundo conoció el Coronavirus (Sars-Cov-2) en enero de 2020, seis meses después, ya había decenas de laboratorios farmacéuticos avanzando en la segunda y tercera fase de una vacuna para combatirlo. 
La tormenta oscura que significó la primera ola de la pandemia de la Covid-19 (enfermedad por Coronavirus) tenía ya destellos de esperanza de acabar. A un año del descubrimiento del virus, decenas de países han conseguido inmunizar a un fragmento de su población. 


Sin embargo, Guatemala camina lento y se tropieza con obstáculos que impiden que en este momento exista siquiera un avance significativo en la compra de millones de dosis para vacunar a la mayoría de la población. 


Covax, el primer paso
Sumido en una crisis política, el Gobierno del presidente Alejandro Giammattei no mostró fuertes signos de preocupación por la compra directa de una vacuna hasta diciembre del año pasado, cuando otros países de América Latina como México y Costa Rica ya esperaban sus primeras dosis. 


Pero un mes antes, en noviembre, el gobierno firmó el convenio con la Organización Mundial de la Salud para ser parte de la plataforma Covax. Este mecanismo permite que el país adquiera la vacuna por medio de intermediarios de la Organización Panamericana de la Salud. 


En ese momento, el entonces director de la extinta Comisión Presidencial para la Prevención de Covid (Coprecovid), Edwin Asturias, detalló que Guatemala obtendrá 6.7 millones de dosis por medio de Covax y costaría US$70 millones, de los cuales ya se pagaron US$10 millones. 


Sobre la empresa que daría las vacunas a Guatemala, la información no ha sido certera. En esa ocasión del anuncio de Covax, Asturias explicó que la más apropiada en ese momento era la vacuna hecha por la firma sueca AstraZeneca. El ex funcionario indicó que las condiciones del país eran más apropiadas para este medicamento, pues requiere de una congelación común. 


Sin embargo, en enero la ministra de Salud, Amelia Flores informó que Covax le notificó que la vacuna que vendrá en las próximas dos semanas sería de la empresa estadounidense Pfizer. Aunque dos semanas después la información cambió. La situación actual es que la vacuna que vendrá al país en febrero será la de AstraZeneca. El país obtendrá este cuatrimestre entre 847,200 hasta 1,432,800 dosis. 

¿Y Pfizer?
Según la vocera del Ministerio de Salud, Julia Barrera, la decisión de cambiar de empresa fue de Covax. El gobierno solo fue notificado de la modificación sin emitir razones. Barrera explicó que la cartera sí está preparada para recibir la vacuna de Pfizer, a pesar de que se requiere ultracongelación (-70 grados). Según la vocera, existe disponibilidad de unos 17 congeladores y la capacidad para adquirir más si es necesario. La distribución de estos está en el Laboratorio Nacional de Salud, que cuenta con dos, también existe la oferta del Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (Incap) que aportaría unos 10 congeladores y otros cinco ofrecidos por la agencia de ayuda estadounidense USAID. 
Lo que podría dificultar la inmunización con la vacuna de Pfizer, explicó Barrera, es el proceso de vacunación mismo y no el almacenamiento o el traslado. Es decir, el método de administración de la vacuna de la firma estadounidense es más meticuloso y se debe capacitar al personal. 
Sin embargo, Guatemala podría recibir esa vacuna si así lo estima conveniente el mecanismo Covax, pues según la vocera de Salud, el gobierno indicó que sí tiene la capacidad para administrarla a la población. 

Una compra retardada 
El mecanismo Covax es la única oportunidad concreta con la que cuenta Guatemala para inmunizar a su población. Esta plataforma de la OMS cubriría con dos dosis al 20 por ciento de guatemaltecos mayores de 18 años, es decir, unos 3.3 millones de personas o un porcentaje mayor si la vacuna que envía es de una sola dosis. 


En una citación con la bancada de la Unidad Nacional de Esperanza realizada en enero, la ministra Flores indicó que el gobierno busca inmunizar a 11 millones de personas en 2021 contra la Covid-19. 
Sin embargo, hasta la fecha, no existe un acercamiento avanzado con ninguna empresa que permita definir cuándo obtendrá Guatemala el resto de vacunas para inmunizar al 80 por ciento que quedaría fuera de Covax. 
La estrategia para comprar vacunas de forma directa sin la intermediación de la OMS, inició en los últimos días de diciembre, el mismo mes que Costa Rica y México comenzó a vacunar a su población vulnerable. 
Antes de que el mandatario se pronunciara, el empresario Juan José Gutiérrrez emitió un tuit en su cuenta oficial el 21 de diciembre para cuestionar la lentitud de su gobierno para adquirir las vacunas de forma directa. 


El 29 de diciembre, el presidente Giammattei anunció una iniciativa de ley para eludir la Ley de Contrataciones que prohíbe otorgar anticipos a los proveedores y otros requisitos que las empresas farmacéuticas están exigiendo para vender las vacunas. 
El Ejecutivo entregó la propuesta de ley al Congreso el 5 de enero pasado, pero fue criticada por analistas y diputados porque incluía Q1 mil 500 millones para la compra que serían financiados con bonos del tesoro y fondos que no se ejecutaron en 2020 para tratar la emergencia de la Covid-19. 

Días después de esa propuesta, el Ejecutivo se reunió con los jefes de bloque del Legislativo con una iniciativa modificada que eliminaba el financiamiento con deuda nacional y lo integraba a créditos que ya están aprobados desde el año pasado para atender la emergencia por la Covid-19.
Al día siguiente de su reunión con el presidente Giammattei, el Congreso aprobó de urgencia nacional la iniciativa para comprar las vacunas contra la Covid-19.

Pero, a pesar de que el mandatario dijo que sólo esperaba a que el Legislativo pasara la ley para comprar “cuanto antes”, fue hasta diez días después, el 22 de enero, que el jefe de Estado sancionó la ley. 
La justificación de Giammattei fue que no había podido firmar por falta de tiempo, debido a sus giras de inauguración de proyectos por distintos departamentos. 

La vocera de Salud confirmó que hasta el momento se tienen acercamientos con Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Gamaleya (Sputnik V), Jhonson & Jhonson (J&J) y Soberana II.
La prioridad para el Ministerio de Salud es obtener la rusa Sputnik V o la de J&J porque solo se administra en una dosis y se mantiene en una congelación común. 

Un plan tardío 
Además del retardo en la adquisición de la vacuna, el Ministerio de Salud hizo público el Plan Nacional de Vacunación contra la Covid-19 hasta esta semana. Esto a pesar de que desde julio del año pasado ya se conocía que existían numerosos ensayos para realizar una vacuna y que tuvieron resultados exitosos en noviembre del año pasado. 
El personal que atiende los servicios de salud y rescate ocupará la primera fase de la inmunización que se realizará con las vacunas que vengan por Covax. 

La segunda fase se destinará para adultos mayores de 50 años. En la tercera se abarcará al personal de seguridad y justicia, así como de educación. 
La última fase será para los adultos entre 18 y 49 años de edad. 

En total, la población a vacunar se estima en unos 14.4 millones de guatemaltecos. Según Barrera, los funcionarios de alto rango como el presidente, vicepresidente, magistrados de la Corte Suprema de Justicia o de Constitucionalidad o diputados tendrán que vacunarse en sus respectivos turnos de acuerdo con su edad. El plan está programado para ejecutarse en seis meses, aunque ya se ha advertido que la vacuna vendrá por lotes, por lo que se mantiene la duda si el Estado de Guatemala tendrá la capacidad para desarrollarlo a cabalidad o se cumplirán los pronósticos de estudios que refieren que el país estará inmunizado posiblemente hasta el 2023.

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